Trastornos Mentales

septiembre 19, 2012 in - ARTICULOS Y NOTICIAS DE ENFERMERIA

A lo largo de la historia, los trastornos mentales han sido considerados por el miedo, los prejuicios y la ignorancia. Aunque la medicina ha mejorado favorablemente para los enfermos mentales en el último siglo, la sociedad en general todavía tiene una visión relativamente desinformada hacia las personas con trastornos mentales.

Los medios de comunicación han hecho todo lo posible para mostrarnos los lados locos de los enfermos mentales, pero, ¿lo loco es loco? Si la cuarta parte de la población es “una locura”, ¿lo peligroso es la sociedad?.

En esta lista os voy a mostrar la mayoría de los trastornos mentales que interfieren la vida, y explora cómo los individuos encajan en nuestra sociedad.

1. Esquizofrenia


¿Qué es?

La esquizofrenia es un diagnóstico psiquiátrico en personas con un grupo de trastornos mentales crónicos y graves, caracterizados por alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad. La esquizofrenia, en definitiva, es una pérdida de la realidad.

La esquizofrenia no es lo mismo que el trastorno de identidad disociativo (o «trastorno de personalidad múltiple», o de «doble personalidad»), con el que ha sido frecuentemente confundida.

Los síntomas de la esquizofrenia suelen comenzar en adultos jóvenes y aproximadamente 0,4-0,6% de la población se ve afectada. Una persona con esquizofrenia, por lo general, muestra un lenguaje y pensamientos desorganizados, trastornos afectivos y conducta inapropiada. Los síntomas influyen sobre las emociones, pueden producir paranoia, delirios, obsesión con los medios de comunicación, creencias falsas sobre el cuerpo, las creencias de ser famoso o poderoso, alucinaciones auditivas y visuales y catatonia (estado con importantes alteraciones psicomotoras). Causa además una mutación sostenida de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica más o menos compleja

Síntomas negativos

Los síntomas negativos, o «síndrome de actividad psicomotora disminuida», consisten en la deficiencia de movimientos espontáneos, el habla y falta de interés. Dicho de otra forma, por lo general se consideran como una pérdida o disminución de funciones psicomotoras que incluyen al afecto embotado o plano, apatía, alogia (limitación en la fluidez y productividad del habla), abulia y anhedonia.

Síntomas positivos

Los síntomas positivos, o «síndrome de distorsión de la realidad», consisten en alucinaciones y delirios. También estos síntomas en general reciben el nombre de «psicosis»

¿Cómo se adapta?

La mayoría de los esquizofrénicos medicados son capaces de funcionar con total normalidad, siempre y cuando toman la medicación todos los días. El trastorno no va a desaparecer y saltarse un solo día de la medicación puede poner en peligro la salud mental del paciente.

El tratamiento farmacológico de primera línea son los medicamentos antipsicóticos, que fundamentalmente actúan suprimiendo la actividad de la dopamina. Las dosis de los antipsicóticos empleados son generalmente más bajas que en las primeras décadas de su uso. La psicoterapia y la rehabilitación profesional y social también son importantes.

Epidemiología

Se cree que la esquizofrenia afecta principalmente a la cognición, pero también suele contribuir a la aparición de problemas crónicos de comportamiento y emoción. Las personas con esquizofrenia pueden tener trastornos adicionales, incluyendo depresión y trastornos de ansiedad. Aproximadamente el 40% de los pacientes esquizofrénicos han consumido drogas al menos en una ocasión durante sus vidas. Ciertos problemas sociales, tales como el desempleo de larga duración, la pobreza y la falta de vivienda, son frecuentes en estos pacientes. Se sabe que la esquizofrenia es una de las principales causas de discapacidad.

Las personas con esquizofrenia tienen un riesgo de suicidio del 10%. La mortalidad también aumenta a causa de enfermedades médicas, debido a una combinación de estilos de vida poco saludables y los efectos secundarios de la medicación.

Tipos

  1. Tipo paranoide: predominan los sentimientos de persecución, delirio de grandeza y alucinaciones auditivas
  2. Tipo desorganizado o hebefrénica: predomina el discurso y comportamiento desorganizado sin ningún propósito, así como una afectividad inapropiada o plana.
  3. Tipo catatónico: con importantes alteraciones psicomotoras tales como la flexibilidad cérea (como muñeco de cera); puede llegar hasta el estupor catatónico, conllevando a una incapacidad para cuidar de sus necesidades personales.
  4. Tipo indiferenciado: hay síntomas psicóticos, pero no cumplen criterios para los tipos paranoide, desorganizado o catatónico.
  5. Tipo residual: donde los síntomas positivos están presentes tan sólo a baja intensidad.

La Organización Mundial de la Salud reconoce además los tipos:

  1. Depresión post-esquizofrénica: trastorno de tipo depresivo, a veces prolongado, que surge después de un trastorno esquizofrénico. Durante él pueden persistir algunos síntomas esquizofrénicos, pero no predominan en el cuadro clínico. Raramente son tan importantes como para realizar un diagnóstico de depresión grave.
  2. Esquizofrenia simple: su desarrollo es insidioso, no manifiesta alucinaciones ni delirios, es menos psicótica y muestra fundamentalmente síntomas negativos.

Tratamiento

La esquizofrenia es un proceso crónico, pero con buena respuesta al tratamiento. Dado que es un trastorno complejo, el tratamiento debiera ser multifacético. Existe un cierto consenso en el uso simultáneo de fármacos antipsicóticos, y de terapias psicológicas como el modelo cognitivo-conductual y psicoanalítica, y otros, y un enfoque psicosocial de redes asistenciales, hogares y talleres protegidos, que evitan las hospitalizaciones prolongadas. En estas condiciones, la esquizofrenia ha mejorado considerablemente de pronóstico en los últimos 20 años.

 

2. Trastorno de identidad disociativo

 

¿Qué es?

El trastorno de identidad disociativo fue llamado en un comienzo trastorno de personalidad múltiple y es un diagnóstico  descrito como la existencia de una o más identidades o personalidades en un individuo, cada una con su propio patrón de percibir y actuar con el ambiente. Un hombre de 50 años de edad, puede pensar que es una niña de 6 años, y pasar su tiempo jugando con muñecas y usar vestidos. Al menos dos de estas personalidades deben tomar control del comportamiento del individuo de forma rutinaria, y están asociadas también con un grado de pérdida de memoria más allá de la falta de memoria norma.

El trastorno de identidad disociativo parece estar causado por la interacción de varios factores:

  • El estrés insoportable, como el haber sufrido abusos físicos o psicológicos durante la niñez.
  • Una habilidad para separar los propios recuerdos, percepciones o identidades del conocimiento consciente (capacidad disociativa).
  • Antes de tener una visión unificada del yo y de los otros se puede consolidar sólidamente un desarrollo anormal.
  • Una insuficiente protección y atención durante la niñez.

Síntomas

Hay varios signos característicos del trastorno de la personalidad disociativo:

  • Síntomas diferentes que ocurren en distintos momentos.
  • Una capacidad fluctuante para asumir sus funciones, desde la eficacia en el trabajo y en la casa hasta la inhabilidad.
  • Intensos dolores de cabeza y otros síntomas físicos.
  • Distorsiones y errores en el tiempo y amnesia.
  • Despersonalización y desrealización (sentimiento de estar separado de uno mismo y experimentar su medio como irreal).

¿Cómo se adapta?

El cambio de personalidades y la ausencia de consciencia del propio comportamiento en las otras personalidades hacen a menudo caótica la vida de una persona con este trastorno. Como las personalidades con frecuencia interactúan entre ellas, la persona dice oír conversaciones internas y las voces de otras personalidades

Los pacientes no pueden vivir en una sociedad normal a menos que hayan pasado por una terapia intensiva y sus identidades se hayan fusionado. De lo contrario, viven en instituciones psiquiátricas o están en constante cuidado por familiares y amigos.

Tratamiento

El trastorno de identidad disociativo requiere psicoterapia, con frecuencia facilitada por la hipnosis. Los síntomas pueden ir y venir de modo espontáneo, pero el trastorno no desaparece por sí mismo. El tratamiento puede aliviar algunos síntomas específicos pero no tiene efectos sobre el trastorno en sí mismo.

El tratamiento es a menudo arduo y emocionalmente doloroso. La persona puede experimentar muchas crisis emocionales debido a acciones de las personalidades y por la desesperación que pueden acarrear los recuerdos traumáticos durante la terapia. A menudo son necesarios varios períodos de hospitalización psiquiátrica para ayudar a la persona en períodos difíciles y para operar de un modo directo sobre los recuerdos dolorosos. Frecuentemente el médico utiliza la hipnosis para que se manifiesten (para tener acceso a) las personalidades, facilitar la comunicación entre ellas, estabilizarlas e integrarlas. La hipnosis también se usa para reducir el impacto doloroso de los recuerdos traumáticos.


3. Trastorno de Personalidad Antisocial


¿Qué es?

La sociopatía, también conocida como trastorno de personalidad antisocial (TPA), es una patología de índole psíquico que deriva en que las personas que la padecen pierden la noción de la importancia de las normas sociales, como son las leyes y los derechos individuales.

Los sociópatas son personas que padecen un mal de índole psiquiátrico, un grave cuadro de personalidad antisocial que les hace rehuir a las normas preestablecidas; no saben o no pueden adaptarse a ellas. Por esto que, a pesar de que saben que están haciendo un mal, actúan por impulso para alcanzar lo que desean, cometiendo en muchos casos delitos graves. Es común que se confunda a la sociopatía con otras patologías de la misma clase, como podrían ser la conducta criminal, la antisocial o la psicopatía.

Síntomas

Entre las características más comunes del TPA se encuentran la ausencia de empatía y remordimiento, también una visión de la autoestima distorsionada, una constante búsqueda de nuevas sensaciones (que pueden llegar a extremos insólitos), la deshumanización de la víctima o la falta de preocupación a las consecuencias. El egocentrismo, la megalomanía, la falta de responsabilidad, la extroversión, el exceso de hedonismo, altos niveles de impulsividad, o la motivación por experimentar sensaciones de control y poder también son muy comunes. Este tipo de trastorno no se relaciona con ataques de pánico o con esquizofrenia.

Dentro de los síntomas comunes que puede prevalecer en la conducta antisocial antes dicho, también se encuentra el síndrome de aislamiento. Este síndrome es también nombrado como huida o evitación, en este síndrome es caracterizado por su peculiaridad de aislamiento, pero es uno que se manifiesta como una tendencia a evadir o evitar relaciones y/o contacto con las exigencias sociales

Epidemiología

Se estima que este trastorno es causado por una variedad de factores. Muchos son de índole genético, pero también el entorno de la persona, especialmente el de los familiares directos, tiene mucha importancia en su posterior desarrollo. Los investigadores también consideran que existen factores biológicos que pueden contribuir en su progreso. La manifestación de procesos químicos anormales en el sistema nervioso y posibles daños en las partes del cerebro que atañen a la toma de decisiones pueden llegar a despertar un comportamiento impulsivo y agresivo. El abuso de estupefacientes también puede ser una de las causas de TPA.

¿Cómo se adapta?

Estos individuos enfrentan una lucha constante para salir de sí mismos y expandirse a las relaciones sociales. Esta conducta no solamente se caracteriza de una negación total a las relaciones interpersonales de los individuos, sino que por su constante lucha de salir de sí mismos, ellos realmente tienen un deseo de poder lograr dichas relaciones, estas relaciones solo se dan con personas que ellos sientan empatía. Esta lucha entre el deseo y el temor ocasionan en estos individuos una frustración hasta sentirse fracasados.

Tratamiento

Las personas con trastorno de personalidad antisocial no logran admitir que están frente a un problema que debe ser tratado (egosintonía). Es por ello que es fundamental que exista un estímulo externo que les permita aceptar dicha condición. Puede venir desde la propia familia, como también desde la justicia, que le ordene un tratamiento en vistas de los problemas que le puede acarrear.

Este trastorno puede agravarse, en algunos casos, especialmente cuando la persona a tratar tiene como hábito el consumo de drogas. Muchos tipos de terapia pueden colaborar a sobrellevar de mejor modo la enfermedad. La terapia grupal puede ser clave para hacer entender a la persona que puede interactuar con los demás sin necesidad de violencia o desprecio. La terapia de comportamiento cognitivo y la terapia de modificación pueden contribuir a alterar los patrones problemáticos de pensamiento que el paciente posee y a estimular los comportamientos positivos en sociedad.

Dentro el punto de vista psiquiátrico, los medicamentos se usan para combatir síntomas específicos, como la agresividad y la irritabilidad. Los fármacos “antipsicóticos” han demostrado tener éxito en el tratamiento del trastorno. Si bien se presupone que el TPA es una enfermedad crónica, algunos síntomas -especialmente el comportamiento criminal- pueden ir disminuyendo con lentitud con el paso del tiempo y un tratamiento adecuado.

 

4. Fobia específica

¿Qué es?

Es un miedo persistente e irracional a un determinado objeto, animal, actividad o situación que ofrece poco o ningún peligro real.

Las fobias específicas son un tipo de trastorno de ansiedad, en el cual una persona puede sentirse extremadamente ansiosa o tener un ataque de pánico cuando es expuesta al objeto del miedo. Las fobias específicas son uno de los trastornos psiquiátricos más comunes, que afectan hasta un 10% de la población.

Las fobias comunes son, entre otras, el miedo a:

  • Sangre, inyecciones y otros procedimientos médicos
  • Ciertos animales (por ejemplo, perros o serpientes)
  • Espacios encerrados
  • Volar
  • Lugares altos
  • Insectos o arañas
  • Relámpagos

Síntomas

Estar expuesto al objeto de la fobia o incluso pensar en estar expuesto a dicho objeto provoca una reacción de ansiedad.

  • Este miedo o ansiedad es mucho más fuerte que la amenaza real.
  • Se puede experimentar sudoración excesiva, problemas para controlar los músculos o las acciones o frecuencia cardíaca rápida.

La persona evitará situaciones en las cuales se puede presentar contacto con el objeto o animal que causa el miedo, por ejemplo, evitando conducir a través de túneles, si estos son el objeto de la fobia. Este tipo de evasión puede interferir con el trabajo y la vida social.

La persona puede sentirse débil o cobarde y perder la autoestima al evitar el objeto de la fobia.

Epidemiología

La fobia social es un trastorno de ansiedad frecuente, incapacitante, que a pesar de ello y tal vez por las características inherentes al padecimiento, a menudo pasa sin diagnosticas, y por lo mismo pasa mucho tiempo antes de que puedan recibir tratamiento con las consecuencias que este panorama conlleva.
Según estudios epidemiológicos la prevalencia de por vida de la fobia social en adultos era de 2% a 5% con una proporción mayor de mujeres que los hombres ( 2.5 a 1.2) con diferencias que se presentan al momento de seleccionar la muestra de pacientes, rangos de edad, cultura y metodología del estudio.
Las situaciones que mas provocan ansiedad en los paciente fóbicos son: hablar en público, hablar con extraños, conocer gente nueva, comer en lugares públicos, ser presentados en publico, reunirse con autoridades, hablar por teléfono, recibir visitas en casa, ser observado, escribir en presencia de otros, usar baños públicos. Los pacientes con fobia son sujetos jóvenes que se encuentra entre la segunda y tercer década de la vida alcanzando una presentación máxima alrededor de la pubertad y pocos casos surgen después de esta etapa. Sin embargo el promedio de edad a la cual se busca tratamiento ocurre algunos años después, alrededor de los 20 años.

¿Cómo se adapta?

Algunas fobias pueden tener consecuencias que afecten el desempeño laboral o social. Algunos ansiolíticos utilizados para tratar las fobias, como las benzodiazepinas, pueden causar dependencia física.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es ayudarle a desempeñarse de forma efectiva y su éxito por lo general depende de la gravedad de la fobia.

La desensibilización sistemática es una técnica utilizada para el tratamiento de las fobias. A usted se le pide relajarse, luego imaginar los componentes de la fobia, trabajando desde el menos hasta el más temido. Igualmente, se ha utilizado con éxito la exposición gradual a la situación de la vida real para ayudar a las personas a superar sus miedos.

Los ansiolíticos y antidepresivos se usan algunas veces para ayudar a aliviar los síntomas de las fobias.

Las terapias conductuales se deben usar junto con terapia farmacológica y abarcan:

  • Terapia cognitiva conductista, incluyendo el hecho de aprender a reconocer y reemplazar los pensamientos que causan pánico
  • Exposición
  • Imágenes mentales placenteras
  • Técnicas de relajación

El tratamiento conductual parece tener beneficios duraderos.

Otros tratamientos pueden reducir el número de ataques, como:

  • Hacer ejercicio de manera regular
  • Dormir bien
  • Disminuir o evitar el consumo de cafeína, algunos medicamentos de venta libre para los resfriados y otros estimulantes
  • Programar las comidas regulares

En algunas áreas, hay disponibilidad de clínicas para casos de fobias y terapias de grupo para ayudar a las personas a enfrentar fobias comunes, como el miedo a volar.