Lactancia Materna Natural.

octubre 2, 2012 in - ARTICULOS Y NOTICIAS DE ENFERMERIA


¿Por qué es tan buena la leche materna?

La leche materna contiene en las cantidades adecuadas todos los elementos nutritivos que un bebé necesita hasta los 6 meses de vida. Un niño amamantado estará protegido contra diarreas, catarros y alergias. Por ello, aunque se introduzcan los alimentos complementarios, es bueno que se dé el pecho a los niños hasta al menos los 2 años de edad. Además a la madre le proporciona unos minutos de intimidad y de mutua comunicación con su hijo.

 

¿Cuándo empezar, con qué frecuencia y hasta cuándo dar el pecho?

El niño debe comenzar a ser amamantado tan pronto como sea posible, mejor dentro de la primera hora después del parto. Hay que dejar que el niño coma cuando quiera por el tiempo que quiera sin mirar el reloj, porque el pecho no tiene horario. Al principio se alimentará de manera muy irregular pero pronto creareis vuestro propio ritmo. El tiempo que cada bebé necesita para mamar es diferente: algunos niños, al principio, necesitan 20 minutos en un pecho, mientras que otros, cuando tienen varios meses de práctica acaban en 3 minutos. No hay que contar los minutos, sólo él sabe cuándo tiene bastante. No importa lo que mame mientras quede satisfecho y gane peso.

 

¿Cómo colocar el bebé al pecho?

El bebé se debe colocar con suficiente área del pezón y la areola (círculo situado alrededor del pezón) dentro de su boca. No vale con que agarre sólo el pezón. Para saber si está bien colocado basta con ver su boca bien abierta, su barbilla en contacto con el pecho, sus mejillas hinchadas, incluso se le puede oír tragar la leche y cómo se siente satisfecho cuando acaba su comida.

 

¿Qué dudas pueden aparecer?

“No tengo suficiente leche”: Cualquier pecho va a producir leche perfecta en cantidad suficiente. El niño al chupar del pecho hace que aumente la cantidad de leche que se produce, así que cuantas más veces mame más leche se producirá. No hay que alimentar al bebé con sueros, aguas, u otras leches hasta que tiene los 6 meses de vida. Pero si el médico en alguna situación lo considera necesario es mejor utilizar una cucharilla o cuentagotas en vez de biberón.

“No gana suficiente peso”: Una mala posición y un bebé que no chupa con la frecuencia necesaria pueden ser las causas de una pobre producción de leche y un mal crecimiento. Quizás esté perdiendo horas y horas con un chupete del que no sale nada.

“Me rechaza el pecho”: Probablemente se haya acostumbrado mal con chupetes y biberones. Con paciencia volverá a mamar pronto de tu pecho si evitas los objetos extraños. Es importante saber que cada biberón que se da hace la lactancia más difícil.

“Me ha dado la noche”: Tanto si está nervioso como si tiene hambre, se le puede calmar con el pecho que es el mejor chupete y da más que leche: da cariño, compañía y seguridad. Dejarle llorar hasta que “le toque”, entretenerlo en brazos con ayuda del chupete o darle un biberón no son buenas soluciones.

“Me duelen los pezones”: Quizás esté mamando en mala postura, con la boca poco abierta o sólo con la punta del pezón dentro de su boca.

“Mis pechos están demasiado llenos y me duelen”: Es debido a que no se remueve suficiente cantidad de leche seguramente porque el niño no está bien colocado. Si aún colocándolo bien no hay mejoría, se puede exprimir la leche con las manos o usando un sacaleches. Si además existe fiebre (38 – 39ºC), hay que consultar con el médico.

“¿Pueden tomarse medicamentos?”: Si automedicarse es siempre peligroso, en un momento tan delicado, será una imprudencia mayor tomar otros medicamentos que los que recete el médico.

“Me incorporo al trabajo”: Se puede extraer la leche antes de salir y en el trabajo para mantener la producción. El cuidador debe alimentarlo con cucharilla y no con biberón.

¡No hay que renunciar a la lactancia materna! Seguro que los problemas que surjan tienen solución.

 

Lactancia Materna Natural.

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